La relación entre préstamos y depósitos trepó al 60% y casi duplicó el piso registrado a comienzos de 2024.

El sistema financiero argentino registró una fuerte recuperación de la intermediación bancaria y llevó el crédito al sector privado a su nivel más alto de los últimos ocho años. Según datos del Banco Central procesados por analistas privados, la relación entre préstamos al sector privado y depósitos totales alcanzó el 60% hacia finales de mayo.

El indicador muestra una mejora significativa respecto de los niveles observados entre 2018 y 2023, cuando la inflación, el cepo cambiario y el financiamiento estatal desplazaron al crédito privado dentro del sistema bancario. A comienzos de 2024, la ratio había caído a un piso cercano al 30%.

Desde entonces, la recuperación fue sostenida. En apenas dos años, el nivel de intermediación prácticamente se duplicó, impulsado por la desaceleración inflacionaria, la eliminación del financiamiento monetario al Tesoro y una mayor estabilidad cambiaria.

Economistas destacaron que la mejora refleja un cambio en los incentivos del sistema financiero y el regreso gradual de los bancos al financiamiento del sector productivo privado, luego de varios años de fuerte predominio del crédito al sector público.

Pese al repunte, los especialistas remarcan que el nivel actual todavía se encuentra por debajo de otros períodos históricos. Durante la década de 1990, la relación entre crédito privado y depósitos llegó a superar el 90%, mientras que antes de la crisis de 2001 se ubicaba por encima del 70%.

En ese contexto, consideran que aún existe margen para una mayor expansión del crédito, siempre que se mantengan las condiciones de estabilidad macroeconómica y previsibilidad financiera.