En su discurso durante la apertura de sesiones, el gobernador omitió referencias clave a actividades tradicionales de la provincia, lo que generó preocupación por la falta de definiciones frente al presente complejo que atraviesan estos sectores.
La vitivinicultura no es solo una actividad productiva más para Mendoza. Forma parte de su identidad, sostiene miles de puestos de trabajo, dinamiza economías regionales y articula una cadena que va desde los productores primarios hasta bodegas, turismo, comercio exterior y servicios asociados. Por eso, que el principal mensaje institucional del año no haya puesto el foco en sus desafíos fue leído por distintos sectores como una señal de distancia o falta de definición.
El presente del sector exige respuestas concretas. La caída del consumo interno, los problemas de competitividad, los costos crecientes, las dificultades para exportar y la situación de pequeños y medianos productores configuran un escenario complejo que requiere políticas activas, diálogo y planificación. Sin embargo, la falta de menciones específicas en el discurso oficial alimentó la preocupación sobre si existe una estrategia clara para acompañar a una de las principales economías mendocinas.
La inquietud también se extiende a otras actividades tradicionales que atraviesan tensiones similares y que esperaban definiciones más precisas por parte del Ejecutivo provincial. Para muchos actores productivos, el problema no es solo lo que se dijo, sino lo que quedó afuera: una agenda económica que reconozca con mayor claridad las dificultades reales del territorio y que proponga medidas para sostener empleo, inversión y arraigo.
En ese marco, la omisión del vino en el relato oficial funciona como un síntoma político. Mientras el gobierno provincial insiste en defender la continuidad de su modelo, crecen las dudas sobre su capacidad para interpretar las demandas de los sectores productivos históricos. Mendoza necesita mirar hacia el futuro, pero difícilmente pueda hacerlo relegando a las actividades que construyeron su identidad económica y social.







