Eyal Sela aseguró que la representación diplomática funciona con normalidad en la Argentina, aunque reforzó la seguridad, y acusó al régimen iraní de promover el terrorismo a nivel global.

El embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela, afirmó que por el momento no se detecta “ninguna amenaza directa” en el país en el marco de la escalada con Irán. No obstante, señaló que la sede diplomática en Buenos Aires adoptó medidas adicionales de seguridad, aunque continúa operando con normalidad.

El diplomático sostuvo que el régimen iraní “hace 47 años que está matando inocentes en todo el mundo” y enmarcó los recientes ataques de Estados Unidos e Israel en ese contexto. Aseguró que la prioridad es que “el terrorismo no pare” la actividad institucional.

En sus declaraciones, recordó los atentados perpetrados en Buenos Aires contra la embajada israelí en 1992 y contra la AMIA en 1994, y afirmó que las autoridades iraníes sabían que esos ataques causarían víctimas civiles. En esa línea, apuntó directamente contra el líder supremo iraní, Alí Jameneí.

También cuestionó la reciente designación de Ahmad Vahidi al frente de la Guardia Revolucionaria, pese a que pesa sobre él una alerta roja de Interpol por su presunta vinculación con el atentado a la AMIA. Para Sela, esa decisión expone el perfil de las autoridades iraníes.

Finalmente, el embajador reiteró que, pese al escenario internacional, la representación israelí en la Argentina mantiene sus tareas habituales y sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, con especial atención a la seguridad.