El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, aseguró que el despliegue militar de Estados Unidos en el Golfo no intimida a su pueblo y advirtió que cualquier agresión estadounidense provocará una guerra regional.
Durante un discurso oficial, Jamenei respondió a las amenazas estadounidenses señalando que la presencia de portaaviones y demás buques no afecta la moral de los iraníes. “Los estadounidenses deben saber que, si inician una guerra, esta vez será una guerra regional”, afirmó, dejando claro que la defensa de la nación será contundente.
El ayatolá destacó que su administración no tiene intención de iniciar hostilidades, pero advirtió que cualquier ataque recibirá un golpe firme. Sus declaraciones se producen en el contexto de la presión de la Casa Blanca, que no descarta el uso de la fuerza si no se alcanza un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
Jamenei también calificó las recientes protestas antigubernamentales, ocurridas entre diciembre y enero, como intentos de desestabilización orquestados desde el exterior. Según él, estos disturbios fueron comparables a una asonada militar, ya que se atacaron fuerzas de seguridad, centros gubernamentales, bancos, mezquitas e incluso se quemó el Corán.
Frente a esta escalada, el líder iraní justificó la represión de los “alborotadores” y alertó que la tensión podría intensificarse si Estados Unidos actúa militarmente. En paralelo, el presidente Donald Trump reiteró su advertencia de intervenir, profundizando la crisis diplomática en la región.







