Los dispositivos electrónicos importados, incluyendo aquellos de alta gama con tecnología 5G, dejarán de estar sujetos a ciertos impuestos, lo que se espera que genere una disminución notable en sus precios. Esta medida apunta a facilitar el acceso de los consumidores a la tecnología más avanzada, incentivando la adquisición de equipos modernos y promoviendo la competitividad en el mercado de electrónica.

El Gobierno de Javier Milei prevé que los precios de los productos electrónicos importados, incluidos los celulares de alta gama con tecnología 5G, podrían disminuir hasta un 30% cuando entren en vigencia las reducciones arancelarias a mediados de enero. Estas medidas equipararán los valores en Argentina con los de Brasil y Chile, donde actualmente los precios son prácticamente la mitad. En la práctica, dispositivos como los iPhone 16 Pro Max y 16 Plus registran precios millonarios en preventa, pero se espera que sus costos bajen alrededor de un 19% a partir del 15 de enero, mientras que algunos modelos de Samsung podrían reducirse hasta un 40%.

El Decreto 333/2025, sancionado en mayo, establece un cronograma para la eliminación gradual del Derecho de Importación Extrazona (DIE), que pasará del 8% a cero el 15 de enero, junto con una reducción de los impuestos internos del 19% al 9,5%. Estas modificaciones arancelarias buscan no solo abaratar la tecnología, sino también reducir el contrabando y fomentar un mercado más competitivo y transparente. Para los importadores, la estrategia recomendada es esperar a nacionalizar los productos después del 15 de enero para aprovechar la eliminación total del arancel, mientras que los consumidores también podrían beneficiarse de una caída significativa en los precios de venta al público, estimada entre un 30% y un 40% a largo plazo.

El mercado de importaciones electrónicas ya venía mostrando un fuerte dinamismo, especialmente con productos provenientes de China, donde las importaciones crecieron un 73,5% en el primer bimestre del año y los electrónicos aumentaron un 152%, alcanzando US$ 135 millones. Sin embargo, las ventas locales de celulares cayeron a 6,7 millones de unidades, muy por debajo de los 10 millones históricos, lo que ha impulsado a los fabricantes a diversificar su oferta con dispositivos innovadores y de alta gama, como los plegables de Motorola, que hoy representan entre un 10% y 14% de su producción.

La eliminación arancelaria también genera preocupación en las más de 20 fábricas de Tierra del Fuego, donde se concentra la producción local de celulares. Estas plantas, protegidas por un régimen industrial de más de 50 años, temen perder competitividad frente a los importados que no pagan derechos aduaneros. Mientras la baja de precios beneficiará a los consumidores, los productores locales advierten que será difícil competir con los celulares importados que tendrán aranceles reducidos o nulos, poniendo en jaque a la industria regional y su capacidad de mantenerse competitiva en el mercado nacional.