El mandatario colombiano anunció la instalación de un puesto de mando para coordinar la asistencia en San José del Palmar y anticipó su traslado a Pereira para acompañar a los afectados.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, asumió personalmente la coordinación de la respuesta estatal tras el fuerte terremoto que sacudió el oeste del país durante la mañana del lunes. El mandatario, que había asumido el cargo el viernes, informó que se puso al frente de las tareas de atención pocos minutos después del sismo.

De la Espriella ordenó instalar un Puesto de Mando Unificado en San José del Palmar, localidad del departamento de Chocó donde se ubicó el epicentro del movimiento telúrico. El objetivo es centralizar la coordinación de los organismos encargados de asistir a las personas afectadas y evaluar los daños provocados por el terremoto.

El jefe de Estado también solicitó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres un informe detallado sobre la situación y las necesidades más urgentes en las zonas afectadas. Además, anunció que viajaría personalmente a Pereira para acompañar a los damnificados y supervisar la respuesta del gobierno.

El terremoto tuvo una magnitud de 7,4 y se registró a unos 20 kilómetros de San José del Palmar, a una profundidad cercana a los 96 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano. La intensidad del movimiento generó daños en distintas edificaciones y activó los protocolos de emergencia en varias regiones del país.

Entre las ciudades que reportaron efectos del sismo se encuentran Quibdó, Manizales, Bogotá, Medellín, Cali y Pereira. El movimiento también fue percibido en Ecuador y Panamá, mientras los organismos de emergencia colombianos continuaban con las inspecciones para determinar el alcance de los daños y asistir a los damnificados.

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