Un nuevo hecho de violencia en la vía pública volvió a exponer las falencias de la gestión provincial en materia de seguridad, cuando el asalto a dos chicos de 16 años derivó en un enfrentamiento a piedrazos que terminó dañando la casa de una familia ajena al conflicto.
El episodio ocurrió cerca de las 21 en el barrio Unión Hace la Fuerza, cuando dos adolescentes fueron interceptados por cuatro personas que se movilizaban en un Chevrolet Ágile blanco. Simulando estar armados, los delincuentes les robaron un teléfono celular y una bicicleta mediante amenazas, en otro capítulo de la inseguridad que golpea a los mendocinos día a día.
Tras el asalto, los chicos se reunieron con amigos y respondieron arrojando piedras contra el auto de los delincuentes, que contraatacaron de la misma manera. El enfrentamiento terminó rompiendo los vidrios de una vivienda ajena al conflicto y dejó un detenido, en una postal de descontrol que se repite con preocupante frecuencia en la provincia.
La violencia en la vía pública y la sensación de desprotección son parte de la vida cotidiana en Mendoza, una de las principales demandas insatisfechas de la sociedad. Mientras los hechos de inseguridad se multiplican, la gestión provincial sigue sin dar respuestas efectivas a un reclamo que crece en cada rincón de la provincia.







