El gobernador designó como funcionarios a una exdiputada provincial y a un exconcejal de Luján que finalizaron sus mandatos en abril, creando cargos específicos en la estructura del Poder Ejecutivo para incorporarlos a la administración provincial.
El gobernador Alfredo Cornejo nombró en distintas áreas del Poder Ejecutivo a dos dirigentes de su riñón político: la exdiputada provincial Giuliana Díaz y el exconcejal de Luján Carlos Sala, ambos radicales que cumplieron mandato electoral en abril pasado. Las designaciones fueron oficializadas a través del Boletín Oficial mediante los decretos 1.143 y 959, y en ambos casos el Ejecutivo creó cargos de clase 075 especialmente para incorporar a los exlegisladores a la estructura provincial.
Díaz, vinculada al senador Néstor Majul, fue designada como asesora de Gabinete de la Subsecretaría de Deportes, dependiente del Ministerio de Salud y Deportes. Por su parte, Carlos Sala, histórico dirigente radical de Luján, fue nombrado asesor de la Gobernación con funciones de director de Relaciones Municipales, un cargo que depende del Ministerio de Gobierno.
La creación de cargos a medida para dirigentes que acaban de dejar sus funciones electivas vuelve a poner en discusión el uso de la estructura del Estado como refugio para la dirigencia propia. Mientras los mendocinos reclaman respuestas en materia de economía, empleo y seguridad, la gestión provincial destina recursos y crea puestos para acomodar a los suyos, en una práctica que contrasta con el discurso de austeridad y eficiencia que pregona el oficialismo.







