El nuevo complejo diplomático estará ubicado en el sector sur de la ciudad. La iniciativa consolida el traslado de la sede diplomática iniciado durante la administración de Donald Trump.

Estados Unidos e Israel firmaron un acuerdo para avanzar en la construcción de una embajada permanente estadounidense en Jerusalén. El nuevo complejo diplomático se levantará en el predio Allenby, ubicado al sur de la ciudad, en el marco del fortalecimiento de las relaciones entre ambos países.

Del acto de firma participaron el canciller israelí, Gideon Sa’ar; el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee; y el alcalde de Jerusalén, Moshe Lion. Durante la ceremonia, Sa’ar calificó a Israel como el principal aliado estratégico de Washington en Oriente Medio y destacó la solidez del vínculo bilateral.

En la actualidad, Estados Unidos opera su representación diplomática desde el antiguo consulado estadounidense en Jerusalén, edificio que fue redesignado como embajada luego de que el presidente Donald Trump reconociera a Jerusalén como capital de Israel en 2017 y ordenara el traslado de la sede diplomática desde Tel Aviv en 2018.

La decisión de Trump marcó un cambio en la política exterior estadounidense, que durante décadas sostuvo que el estatus definitivo de Jerusalén debía resolverse mediante negociaciones entre israelíes y palestinos. Desde entonces, los servicios diplomáticos funcionaron en distintas sedes de la ciudad mientras se definía una ubicación permanente.

Jerusalén continúa siendo uno de los principales puntos de disputa del conflicto entre israelíes y palestinos. Israel considera a la ciudad su capital indivisa, mientras que los palestinos reclaman que Jerusalén Este sea la capital de un futuro Estado palestino, una situación que llevó a que numerosos países mantuvieran históricamente sus embajadas en Tel Aviv.