El presidente participó de una conferencia organizada por entidades vinculadas al Estado israelí, donde defendió la alianza entre ambos países, cuestionó el antisemitismo y pidió a la región reforzar la lucha contra el terrorismo.
El presidente Javier Milei afirmó que América Latina debe alinearse con Israel al advertir que «si Israel cae, luego vienen por todo Occidente». Lo hizo durante su exposición en la Conferencia de Latinoamérica de la Fundación Aliados de Israel, donde sostuvo que la defensa del Estado israelí constituye una cuestión de «autopreservación» para las democracias occidentales.
Durante su discurso, el mandatario condenó el antisemitismo, al que definió como una señal de la degradación moral de Occidente, y recordó los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA en Buenos Aires. Además, vinculó el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 con otras organizaciones y actores respaldados por Irán, al sostener que representan una continuidad del terrorismo y del odio contra el pueblo judío.
Milei también cuestionó al denominado «socialismo del siglo XXI» y aseguró que durante décadas gran parte de América Latina mantuvo posiciones cercanas a los adversarios de Israel. En ese marco, destacó medidas adoptadas por su gobierno, como la declaración de Hamas, la Guardia Revolucionaria Iraní y la Fuerza Quds como organizaciones terroristas, además del fortalecimiento de la cooperación bilateral con Israel.
Asimismo, convocó a los parlamentos de la región a aprobar normas para combatir el financiamiento del terrorismo y reclamó un mayor compromiso político. «Las palabras sin acciones son solo palabras. Esta región ya tuvo demasiados discursos y demasiadas inacciones», sostuvo.
En el cierre de su intervención, el presidente aseguró que la izquierda atraviesa un retroceso político en la región, celebró recientes cambios de gobierno en distintos países y llamó a los líderes latinoamericanos a definir su posición frente al escenario internacional. «Lo que esta región decida en los próximos años va a determinar de qué lado de la historia vamos a quedar. No hay neutralidad posible», concluyó.







