El Supremo Tribunal Federal de Brasil lo halló culpable de coacciones vinculadas a gestiones realizadas ante Estados Unidos para impulsar sanciones contra magistrados que investigaban a su padre.
El exdiputado brasileño Eduardo Bolsonaro fue condenado a cuatro años y dos meses de prisión por el Supremo Tribunal Federal de Brasil, que lo encontró culpable de ejercer presiones sobre la Justicia a través de gestiones realizadas ante autoridades de Estados Unidos.
La decisión fue adoptada por unanimidad por los cuatro jueces que integran la Primera Sala del máximo tribunal. Además de la pena de prisión bajo régimen semiabierto, la sentencia incluye una multa equivalente a 100 salarios mínimos, la inhabilitación para ejercer cargos públicos durante ocho años y la pérdida de su puesto como empleado de la Policía Federal.
Según la investigación, Bolsonaro impulsó acciones ante el gobierno estadounidense para promover sanciones contra magistrados que participaban en las causas judiciales abiertas contra su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Eduardo Bolsonaro se trasladó a Washington a comienzos de 2025, argumentando que la Justicia brasileña podría restringir su salida del país. Posteriormente, mantuvo contactos con funcionarios estadounidenses en medio de la ofensiva judicial contra el exmandatario.
La condena se produce en un contexto de fuerte polarización política en Brasil. Jair Bolsonaro cumple una pena de 27 años de prisión tras haber sido condenado por su participación en una trama destinada a revertir el resultado de las elecciones presidenciales de 2022, ganadas por Luiz Inácio Lula da Silva.
El caso volvió a tensar la relación entre sectores conservadores brasileños y el Poder Judicial, mientras la defensa del exdiputado anticipó que recurrirá la sentencia en instancias superiores.







