Se trata de un recurso que permite llevar un caso directamente a la Corte Suprema cuando existe gravedad institucional o urgencia, evitando instancias judiciales intermedias.

El “per saltum” es una herramienta judicial extraordinaria que habilita a que un expediente llegue de forma directa a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sin pasar por tribunales inferiores como las cámaras de apelación.

Este mecanismo solo puede utilizarse en situaciones excepcionales, cuando el caso presenta “gravedad institucional” o requiere una resolución urgente por su impacto político, económico o social. Su objetivo principal es acelerar los tiempos judiciales y obtener una definición rápida del máximo tribunal.

En el conflicto por la reforma laboral, el gobierno decidió recurrir a este instrumento luego de que un juez suspendiera más de 80 artículos de la norma tras una presentación de la CGT.

A través de la Procuración del Tesoro de la Nación, el oficialismo solicitó que la Corte deje sin efecto la medida cautelar y restituya la vigencia de la ley mientras se analiza el fondo del caso.

El planteo sostiene que la suspensión de una ley nacional por parte de un juez de primera instancia genera un conflicto institucional y pone en discusión el principio de división de poderes, uno de los argumentos centrales para justificar el uso del per saltum.

Para que este recurso avance, la Corte debe aceptar su tratamiento. En caso contrario, el expediente seguirá su curso habitual en las instancias judiciales inferiores, lo que implicaría un proceso más largo antes de llegar a una resolución definitiva.