Natalio Mema reconoció que buena parte de la provincia no está preparada para afrontar las lluvias intensas, luego de un temporal que dejó viviendas y calles anegadas, desbordes cloacales y socavones en las rutas.
El ministro de Gobierno e Infraestructura de Mendoza, Natalio Mema, reconoció que la provincia no cuenta con la infraestructura necesaria para enfrentar las tormentas, tras el fuerte temporal que dejó viviendas y calles anegadas, filtraciones, desbordes cloacales y socavones en las rutas. “Cae mucha agua en poco tiempo y no toda la infraestructura está preparada”, admitió el funcionario, que también aspira a la gobernación en 2027.
La admisión resulta llamativa viniendo de uno de los principales referentes de una gestión que lleva más de una década en el poder. Pese a los años de administración, el propio ministro reconoció que persisten zonas críticas en el Gran Mendoza, el piedemonte, las zonas aledañas a los ríos Diamante y Atuel, y el Valle de Uco.
Consultado por los desbordes cloacales, que afectaron principalmente a Guaymallén, Mema se justificó señalando que hace diez años iniciaron una serie de obras para mitigar el problema. “Hemos invertido más de 200 millones de dólares en recambiar colectores”, sostuvo, aunque reconoció que muchos de ellos llevan 40 años sin mantenimiento y terminaron colapsando.
El reconocimiento del ministro expone las deudas de infraestructura que arrastra la provincia pese a los años de gestión del oficialismo. Mientras Mema admite los problemas y se posiciona como candidato de la continuidad, los mendocinos vuelven a sufrir las consecuencias de obras que no se hicieron a tiempo.







