El alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió que el avance de sistemas autónomos puede afectar servicios esenciales, instituciones democráticas y la seguridad internacional.
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió sobre los riesgos asociados al desarrollo avanzado de la inteligencia artificial (IA) y sostuvo que el avance de esta tecnología puede poner en peligro el ejercicio de los derechos humanos a nivel global.
El funcionario señaló que el mundo atraviesa una etapa de transformación tecnológica que podría tener consecuencias irreversibles para las generaciones actuales y futuras. En ese contexto, reclamó a los Estados y a las compañías tecnológicas que adopten medidas urgentes para limitar los riesgos derivados del uso cada vez más autónomo de estos sistemas.
Türk puso el foco especialmente en la denominada IA agéntica, capaz de ejecutar tareas complejas y tomar decisiones con un alto grado de autonomía. Según explicó, eventuales fallas en estas herramientas podrían afectar servicios esenciales, interrumpir las comunicaciones, comprometer infraestructuras críticas y generar problemas en el funcionamiento de instituciones democráticas.
Entre los escenarios de riesgo mencionó la posibilidad de que poblaciones enteras pierdan temporalmente el acceso a servicios básicos como el suministro de agua, la calefacción o los sistemas financieros. También advirtió que la inteligencia artificial está modificando el desarrollo de los conflictos armados, ampliando su alcance y reduciendo las barreras de seguridad destinadas a evitar el uso de armas de destrucción masiva.
Frente a este panorama, el alto comisionado instó a los gobiernos y a las empresas tecnológicas a avanzar en acuerdos dentro de organismos multilaterales. El objetivo es establecer reglas comunes que permitan supervisar el desarrollo y la utilización de la IA bajo los principios del derecho internacional.
Türk consideró que esa gobernanza internacional debe colocar en el centro la protección de los derechos humanos y establecer mecanismos capaces de anticipar y reducir los riesgos de una tecnología cuyo nivel de autonomía continúa aumentando.







