Después de que cinco internos aparecieran transmitiendo en vivo desde un penal, el gobernador reconoció que el sistema penitenciario es vulnerable y pidió ayuda a Nación y al ENACOM, mientras se secuestran en promedio 16 celulares por día en las cárceles mendocinas.
Tras la difusión de un video en el que cinco presos de la cárcel de San Felipe aparecieron en una transmisión por streaming, el gobernador Alfredo Cornejo reconoció que el sistema penitenciario es vulnerable y admitió las dificultades para evitar el ingreso de celulares a los penales. «Sacarles los celulares no es fácil», sostuvo el mandatario provincial.
El gobernador reclamó la ayuda de Nación y del ENACOM para bloquear las señales dentro de los establecimientos penitenciarios. En paralelo, su propia ministra de Seguridad informó que se secuestran en promedio 16 celulares por día en las cárceles mendocinas, un dato que refleja la magnitud del problema.
El episodio dejó en evidencia las dificultades de la gestión provincial para hacer cumplir la normativa vigente. En Mendoza rige desde 2012 una ley que prohíbe el uso de celulares en las cárceles y obliga a instalar inhibidores de señal, pero los teléfonos siguen ingresando a los penales.
Mientras el marco legal existe desde hace más de una década, su aplicación efectiva sigue siendo una deuda pendiente. El caso reavivó el debate sobre el control penitenciario y la seguridad en la provincia, en un tema sensible para los mendocinos.







