El pontífice recorrerá Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa entre el 11 y el 17 de noviembre. Las autoridades y el sector turístico anticipan un importante movimiento de visitantes y buscan aprovechar la gira para consolidar al país como destino de turismo religioso.
Perú comenzó a prepararse para recibir una importante cantidad de visitantes con motivo de la primera visita apostólica del papa León XIV a Sudamérica. El pontífice recorrerá cuatro ciudades del país entre el 11 y el 17 de noviembre, en una gira que también incluirá Uruguay y Argentina.
La expectativa es especialmente significativa en Chiclayo, donde León XIV desarrolló buena parte de su actividad pastoral y residió durante ocho años. El vínculo del pontífice con el país genera interés tanto entre los fieles peruanos como entre visitantes de otras naciones de la región.
La última visita de un papa al Perú ocurrió en 2018, cuando Francisco pasó por Lima, Trujillo y Puerto Maldonado. En aquella oportunidad, alrededor de 1,5 millones de turistas se movilizaron por el país y, para esta nueva gira, el sector estima que el movimiento podría crecer hasta un 50 por ciento.
Las proyecciones también anticipan un impacto económico significativo. La Asociación Peruana de Operadores de Turismo Receptivo e Interno calculó ingresos de entre 20 y 40 millones de dólares, mientras que el sector de agencias de viajes prevé un incremento de entre 20 y 35 por ciento en las ventas de paquetes, dependiendo de las ciudades y del programa oficial de actividades.
El mayor movimiento se concentraría inicialmente en el turismo interno, con desplazamientos hacia Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa. Al mismo tiempo, operadores turísticos ya detectaron interés de visitantes provenientes de Chile, Bolivia, Colombia y Ecuador, lo que podría ampliar el alcance regional del acontecimiento.
La visita también impulsa la intención de fortalecer una ruta de turismo religioso denominada Caminos del Papa León XIV, que vincula distintas localidades relacionadas con la trayectoria pastoral del pontífice. Para Perú, la llegada de León XIV representa una oportunidad para dinamizar las economías locales, reforzar su oferta de turismo religioso y proyectar internacionalmente el vínculo entre la tradición católica y las culturas andinas.







