La crisis migratoria se agravó en las últimas horas con miles de personas intentando llegar al enclave español desde Marruecos. El gobierno reforzó la seguridad y el presidente Pedro Sánchez viajará a la ciudad para supervisar la respuesta.
Al menos siete personas murieron cuando intentaban llegar a nado desde Marruecos hasta la ciudad española de Ceuta, en medio de una nueva escalada de la crisis migratoria. Los cuerpos fueron recuperados por la Guardia Civil en las inmediaciones del espigón del Tarajal y las primeras evaluaciones indican que las víctimas fallecieron por ahogamiento.
La situación coincide con el ingreso de miles de migrantes durante los últimos días, un flujo que desbordó la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad y de los centros de acogida. En ese contexto, cientos de personas lograron abandonar el área donde eran identificadas tras cruzar la frontera.
Frente al aumento de las llegadas, el gobierno español dispuso el despliegue de efectivos de las Fuerzas Armadas para reforzar las tareas de la Guardia Civil. Además, las autoridades avanzan junto a Marruecos en una mayor coordinación para contener los cruces irregulares y agilizar los procedimientos de retorno de quienes ingresaron de manera ilegal.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, reclamó que se declare la emergencia nacional y que la administración central asuma la conducción de la respuesta ante una situación que, según advirtió, supera la capacidad operativa de la ciudad autónoma.
En ese marco, el presidente Pedro Sánchez tiene previsto viajar a Ceuta para evaluar la evolución de la crisis y coordinar las medidas que adoptará el gobierno. El enclave, junto con Melilla, constituye la única frontera terrestre entre la Unión Europea y África y continúa siendo uno de los principales puntos de ingreso de migrantes hacia territorio europeo.







