La escalada del conflicto en Medio Oriente sumó nuevos episodios con el lanzamiento de misiles hacia territorio jordano, un ataque contra una planta estratégica en Kuwait y denuncias de Teherán por una ofensiva estadounidense sobre una instalación nuclear.
La crisis en Medio Oriente volvió a intensificarse este domingo luego de que las fuerzas armadas de Jordania interceptaran tres misiles lanzados desde Irán, mientras un cuarto proyectil impactó en una zona despoblada. El episodio se produjo en el marco de una serie de acciones dirigidas contra aliados regionales de Estados Unidos que elevaron la tensión en la zona.
Según informaron las autoridades jordanas, el operativo de defensa aérea evitó víctimas y daños materiales. Las explosiones registradas en las inmediaciones de la ciudad portuaria de Aqaba coincidieron con la activación de las alarmas de seguridad, mientras que Israel había advertido previamente sobre el lanzamiento de misiles hacia esa región.
En paralelo, el gobierno jordano rechazó versiones sobre una evacuación preventiva del aeropuerto internacional y del puerto de Aqaba. La aclaración llegó después de que la representación diplomática estadounidense alertara sobre una amenaza considerada creíble para esas instalaciones.
Por otra parte, la Organización de Energía Atómica de Irán denunció que fuerzas estadounidenses bombardearon la central nuclear de Darkhovin, ubicada en el sur del país y actualmente en construcción. La acusación se conoció en medio del incremento de las operaciones militares y del cruce de denuncias entre ambas naciones.
La jornada también estuvo marcada por un nuevo ataque contra una planta de energía y desalinización en Kuwait. Las autoridades de ese país informaron que el impacto provocó incendios y daños en instalaciones clave para el abastecimiento eléctrico y de agua potable, por lo que activaron planes de contingencia para garantizar la continuidad de los servicios esenciales.







