Las protestas contra el presidente Rodrigo Paz se intensificaron en el centro político boliviano, donde la Policía reprimió a sectores sindicales y organizaciones sociales que intentaban llegar a Plaza Murillo.

Al menos una persona resultó herida este lunes durante los enfrentamientos entre efectivos policiales y manifestantes de la Central Obrera Boliviana (COB) que reclamaban la renuncia del presidente Rodrigo Paz en el centro de La Paz.

Los disturbios se produjeron en las inmediaciones de Plaza Murillo, donde grupos movilizados intentaron avanzar hacia la sede del poder político boliviano en medio de una creciente tensión social y política.

Para dispersar a los manifestantes, la Policía utilizó agentes químicos, mientras que algunos sectores respondieron con petardos, palos con clavos y explosivos, generando escenas de caos y preocupación entre quienes circulaban por la zona.

Las protestas provocaron un nuevo colapso en el centro paceño y obligaron a reforzar la custodia policial y militar alrededor de Plaza Murillo y del Palacio de gobierno.

Entre los sectores movilizados se encuentran organizaciones afines al expresidente Evo Morales, integrantes de la COB, sindicatos campesinos que mantienen bloqueos de rutas y maestros rurales que reclaman medidas económicas y políticas.

El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, calificó como “ilegal y delincuencial” el uso de explosivos durante las protestas y advirtió que los responsables serán procesados penalmente, aunque aseguró que las fuerzas de seguridad continuarán actuando bajo parámetros de respeto a los derechos humanos.