Mientras el gobierno de Alfredo Cornejo insiste en mostrar control sobre las fronteras y la seguridad provincial, una investigación federal volvió a dejar expuesta la magnitud del contrabando que opera en Mendoza a través del Paso Internacional Cristo Redentor.

La Policía Federal Argentina desarticuló una organización dedicada al ingreso ilegal de mercadería desde Chile hacia territorio mendocino, en un operativo que terminó con 13 detenidos, allanamientos simultáneos y el secuestro de vehículos, dinero en efectivo y productos valuados en casi 400 millones de pesos.

La causa reveló que la banda utilizaba el corredor internacional para evadir controles aduaneros y migratorios y abastecer depósitos clandestinos ubicados en Guaymallén, Capital y Uspallata. Según la investigación, el esquema funcionaba de manera sostenida y organizada desde hacía meses.

El operativo fue coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional y se desplegó a lo largo de casi 150 kilómetros de la Ruta Nacional 7. Allí fueron interceptados varios vehículos utilizados para transportar mercadería ilegal mientras otros procedimientos se realizaban en la Terminal de Ómnibus y en domicilios particulares de Mendoza.

La pesquisa se inició a fines del año pasado, luego de que se detectaran irregularidades vinculadas a secuestros de mercadería en la zona de alta montaña. A partir de esas sospechas, la Unidad Fiscal Mendoza y la División Unidad Operativa Federal avanzaron con tareas de inteligencia que permitieron confirmar el funcionamiento de la red.

Entre los elementos secuestrados había indumentaria, calzado, juguetes, artículos para el hogar, teléfonos celulares y documentación considerada clave para profundizar la investigación sobre los vínculos comerciales de la organización tanto en Argentina como en Chile.

Además de la mercadería, las fuerzas federales decomisaron 13 millones de pesos y 2.000 dólares en efectivo, junto con cuatro vehículos utilitarios utilizados para la logística del contrabando.

El caso volvió a poner en discusión la situación de los controles fronterizos en Mendoza y el crecimiento de las redes ilegales que operan sobre uno de los pasos internacionales más importantes del país.