Una nueva modalidad permite pagar servicios y compras en el exterior sin aplicar el 30% del impuesto país, mediante el uso de stablecoins.
Una alternativa para reducir costos en consumos internacionales comenzó a expandirse en Argentina: el uso de dólares digitales o stablecoins permite evitar la percepción del 30% del impuesto país en pagos realizados con tarjetas prepagas, tanto físicas como virtuales.
El sistema habilita a liquidar directamente en criptomonedas como USDC en lugar de utilizar pesos, lo que elimina ese recargo impositivo. En la práctica, el usuario paga con un activo cuyo valor replica al dólar billete, sin costos adicionales en ese caso, aunque pueden aplicarse cargos operativos si se parte desde pesos u otras criptomonedas.
Cuando el pago se realiza directamente con USDC, la conversión es uno a uno con el dólar. En cambio, si se utilizan otras criptos como bitcoin o ethereum, se aplica una comisión cercana al 0,3%, mientras que si la operación se inicia en pesos, el costo ronda el 0,5%, además de un diferencial en la compra del activo digital.
Este esquema alcanza tanto a consumos en el exterior —como viajes, hoteles o compras presenciales— como a servicios digitales. En estos últimos casos, continúan vigentes otros impuestos, como el IVA del 21% y percepciones de Ingresos Brutos, que varían según la jurisdicción.
El modelo se apoya en una infraestructura que permite procesar pagos internacionales con criptomonedas sin modificar la experiencia del usuario, que sigue utilizando su tarjeta de manera habitual. Detrás de escena, la liquidación se realiza en activos digitales, lo que mejora la eficiencia operativa y reduce la dependencia de intermediarios.
La expansión de este tipo de herramientas refleja una tendencia global hacia sistemas de pago más ágiles y descentralizados. En un contexto de alta carga impositiva sobre consumos en moneda extranjera, estas alternativas ganan terreno como una forma de optimizar gastos y acceder a mercados internacionales con menor costo.







