En las últimas semanas se registraron: asaltos armados en el Gran Mendoza, robos a comercios, emboscadas en la vía pública y amenazas con armas de fuego y cuchillos. En varios casos no hubo detenidos inmediatos. “Nos sentimos desprotegidos” afirman vecinos y comerciantes, que insisten en la necesidad de mayor prevención, patrullaje y resultados concretos.
El debate por la crisis de seguridad en Mendoza cobró fuerza en la agenda pública tras una serie de hechos delictivos que mantiene en alerta a vecinos y comerciantes de Gran Mendoza. En las últimas semanas se reportaron asaltos a supermercados y emboscadas armadas en zonas como Maipú, Godoy Cruz y otros departamentos urbanizados, en algunos casos con uso de armas de fuego y cuchillos y sin detenidos inmediatos al momento de los hechos oficiales.
En uno de los episodios recientes, un supermercado en Godoy Cruz fue sorprendido por dos delincuentes armados que, bajo amenaza, se llevaron dinero en efectivo de las cajas registradoras mientras empleados presenciaban el robo. También en Maipú, un joven fue abordado en la vía pública y robado por dos sujetos armados tras contactarse con ellos por redes sociales para una supuesta venta de un teléfono.
Otro hecho que impactó a la comunidad fue la emboscada en Corralitos, donde una familia que había acordado la compra de una motocicleta a través de Marketplace fue atacada: el padre recibió disparos y permanece internado en grave estado, mientras la Justicia investiga y detuvo a dos sospechosos imputados por tentativa de homicidio en el caso.
Estas situaciones coinciden con datos de observatorios de seguridad que muestran que la provincia de Mendoza figura entre las jurisdicciones donde los incidentes delictivos han aumentado en el último año, con crecimiento especialmente en robos y delitos contra la propiedad, una tendencia que se advierte en las estadísticas provinciales y en comparativos nacionales.
Comerciantes afectados por estos hechos señalan que la sensación de inseguridad persiste y que muchas veces la respuesta policial tarda en llegar o resulta insuficiente, lo que genera reclamos por mayor prevención, patrullaje y resultados concretos en materia de justicia penal. “Nos sentimos desprotegidos”, afirma un comerciante del sector Sur de la capital provincial, reflejando el sentir de varios vecinos que han visto aumentar la presencia de robos armados y robos en la vía pública.






