Cada vez compartimos más información personal en línea, muchas veces sin saberlo. Proteger tu privacidad digital es más fácil de lo que pensás y no te lleva más de 10 minutos.

Tomá estas medidas básicas:

  • Usá contraseñas seguras y diferentes para cada cuenta.
  • Activá la verificación en dos pasos.
  • Revisá los permisos de tus apps.
  • Evitá redes Wi-Fi públicas para cosas importantes.
  • Usá navegadores que bloqueen rastreadores.
  • No compartas datos sensibles por chat o email.
  • Limpiá tu historial de navegación regularmente.

No hace falta ser experto en seguridad informática para estar más protegido. Con hábitos simples, podés evitar filtraciones, robos de identidad y pérdida de información.

También es clave ser consciente de lo que compartís en redes sociales. A veces, una simple publicación puede revelar más de lo que creés.

La privacidad es un derecho, no una paranoia. Cuidarla es parte de tu bienestar digital.

Invertí 10 minutos hoy y navegá con más tranquilidad todos los días.