El presidente argentino Javier Milei construyó su estrategia internacional alrededor de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, y ni el viaje de mañana a España ni el vínculo con Brasil indican que piense en abrir otros canales diplomáticos.

Milei parte mañana a España con una agenda que no incluye ningún gesto hacia Pedro Sánchez. El presidente argentino mantiene congelada esa relación desde hace meses y no hay señales de que eso vaya a cambiar. Lo mismo pasa con Brasil: la relación con Lula da Silva está en un punto tan bajo que cuesta imaginar cómo se podría reconstruir en el corto plazo.

Lo que sí está claro es que Milei tiene puesta toda su energía diplomática en Donald Trump y en Benjamin Netanyahu. Los defiende en público, los visita cuando puede y los menciona como modelos. Es una apuesta política muy marcada, pero también muy vulnerable: si alguno de los dos pierde poder, Argentina se queda sin su red internacional más importante.

Ese es el punto que varios analistas señalan como el gran agujero de la estrategia de Milei. No hay un plan alternativo para el caso de que Trump pierda las elecciones en Estados Unidos. Y en un país que necesita del mundo para estabilizarse económicamente, eso no es un detalle menor. La información fue publicada por LA NACION.