Su propuesta contempla federalizar 27 municipios para que dependan directamente de la Nación, sin crear una nueva provincia ni otra gobernación. El dirigente sostiene que la reforma permitiría reducir estructuras estatales, reorganizar los recursos y dar mayor protagonismo a los gobiernos municipales.
Joaquín de la Torre impulsa una reforma estructural de la provincia de Buenos Aires que busca modificar su organización política y administrativa: separar los 27 municipios del conurbano de la jurisdicción provincial y convertirlos en distritos federales.
La iniciativa abarca los 24 partidos del Gran Buenos Aires, además de Pilar, Escobar y General Rodríguez, y apunta a eliminar la intervención del gobierno bonaerense en ese territorio.
A diferencia de otras propuestas de división provincial, De la Torre no plantea crear una nueva provincia ni establecer otra gobernación. Su proyecto busca que los municipios mantengan sus intendentes y concejos deliberantes, pero pasen a depender directamente del Estado nacional.
De esta manera, según su planteo, desaparecería un nivel de gobierno en la administración del conurbano, quedando únicamente la Nación y los municipios.
El dirigente argumenta que gran parte de los servicios utilizados diariamente por los vecinos ya se encuentran bajo responsabilidad nacional o municipal.
Como ejemplos, menciona el transporte ferroviario, distintos servicios públicos y la atención sanitaria municipal. También señala que los gobiernos locales destinan recursos a infraestructura escolar y seguridad, aun cuando determinadas responsabilidades continúan en manos provinciales.
Desde esa perspectiva, cuestiona la necesidad de mantener una estructura intermedia que, según considera, incrementa el gasto y dificulta la gestión.
Uno de los puntos centrales de su iniciativa es que la federalización permitiría avanzar con la eliminación de Ingresos Brutos en los distritos alcanzados por la reforma.
También sostiene que el cambio beneficiaría al interior bonaerense, ya que permitiría que el gobernador provincial concentre sus esfuerzos en las necesidades de ciudades como Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, Azul y Pergamino.
En cuanto a su implementación, De la Torre propone sancionar dos leyes: una provincial que autorice la cesión del territorio y otra nacional que establezca el régimen de los nuevos distritos federales y su esquema de coparticipación.
El dirigente afirma que no sería necesaria una reforma constitucional, aunque la viabilidad jurídica de una transformación de esta magnitud requeriría un análisis específico.
La federalización constituye uno de los ejes principales de su proyecto político para Buenos Aires, con el que busca reducir estructuras estatales, modificar la distribución de los recursos y establecer un nuevo modelo de administración territorial.







