El dirigente plantea una reforma profunda del sistema de seguridad bonaerense, con policías municipales encargadas del patrullaje y una nueva fuerza federal especializada en crimen organizado. Los efectivos recibirían formación militar en Campo de Mayo.

Joaquín de la Torre presentó una de sus propuestas más contundentes para transformar la seguridad en el conurbano bonaerense: la creación de una policía militar que se encargue de combatir el narcotráfico, los delitos complejos y las organizaciones criminales, mientras que las policías municipales asumirían las tareas de prevención y patrullaje en los barrios.

La iniciativa forma parte de un proyecto más amplio de federalización de los 27 municipios del conurbano, con el que De la Torre busca modificar la actual distribución de responsabilidades entre el gobierno provincial, los municipios y la Nación.

Según su planteo, el modelo de seguridad vigente presenta una contradicción: los municipios aportan patrulleros, combustible, cámaras y recursos para prevenir el delito, pero no tienen el control directo de los efectivos de la Policía Bonaerense.

Frente a esta situación, propone que cada municipio cuente con su propia fuerza policial, responsable de la seguridad cotidiana y con conocimiento directo del territorio.

En paralelo, una nueva fuerza federal con formación militar intervendría frente al narcotráfico, las investigaciones de delitos complejos y las tareas de inteligencia criminal.

Uno de los aspectos centrales del proyecto es la preparación de los efectivos. De la Torre plantea que quienes se incorporen a la nueva fuerza atraviesen un programa obligatorio de formación militar en Campo de Mayo.

Además, propone implementar un proceso de evaluación destinado a identificar y separar a los policías involucrados en hechos de corrupción. Según su iniciativa, esa revisión estaría a cargo del Ejército.

El dirigente sostiene que la reforma permitiría establecer responsabilidades más claras y una estructura de seguridad con mayor capacidad de respuesta frente a los problemas del conurbano.

La propuesta implicaría cambios importantes en la organización policial y requeriría definir legalmente las competencias de cada fuerza, sus mecanismos de control y su relación con las autoridades civiles.

Para De la Torre, el objetivo es reemplazar un sistema que considera agotado por otro que combine presencia policial local, especialización y una nueva estructura federal para enfrentar el delito.

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