El gobierno de Milei avanza con un procedimiento de arbitraje ante la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar para parar la explotación de hidrocarburos que realiza el Reino Unido en las islas Malvinas.
La pelea por Malvinas tiene una nueva etapa. El gobierno de Javier Milei le ordenó a sus equipos legales que inicien un procedimiento de arbitraje en el marco de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, apuntando a que se frene la explotación de petróleo y gas que los británicos están haciendo en las islas. No es solo una declaración: es un proceso jurídico concreto.
Junto con esa acción legal, Argentina también intimó al Reino Unido para que no empiece ni continúe con actividades de extracción de recursos naturales en Malvinas. El gobierno quiere dejar claro que considera esas actividades ilegítimas y que está dispuesto a pelearlo donde haga falta.
La movida puede tener consecuencias importantes en la relación bilateral con el Reino Unido y en el plano internacional. Según Clarín, la decisión ya está tomada y los abogados del Estado están en marcha.







