El mandatario estadounidense aseguró que mantuvo buenas conversaciones con Vladimir Putin, mientras desde Moscú también negaron planes para atacar a países de la alianza. En Europa, funcionarios de inteligencia señalaron que no existen indicios concretos de una ofensiva.
Donald Trump afirmó que Rusia no tiene previsto atacar territorio de la OTAN y rechazó las versiones que advertían sobre una posible acción militar contra países europeos. El mandatario estadounidense sostuvo que sus conversaciones con Vladimir Putin fueron positivas y se mostró confiado respecto de las intenciones del Kremlin.
Las declaraciones se conocieron en medio de versiones periodísticas sobre una eventual operación rusa destinada a poner a prueba las capacidades de la alianza atlántica. Algunos informes habían señalado incluso la posibilidad de un ataque limitado durante los próximos días, aunque esas hipótesis no fueron respaldadas públicamente por funcionarios europeos.
Trump evitó brindar detalles sobre la reciente visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe. Según distintas versiones, el viaje habría tenido como objetivo transmitir a Putin un mensaje de advertencia frente a cualquier eventual intento de avanzar contra países miembros de la OTAN.
Desde el Kremlin también rechazaron las versiones sobre una posible ofensiva. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, aseguró que las informaciones sobre un ataque ruso no reflejan las intenciones de Moscú y acusó a distintos países europeos de mantener una postura agresiva hacia Rusia.
En paralelo, el subsecretario de Defensa estadounidense, Elbridge Colby, reafirmó el compromiso de Washington con la defensa colectiva de la OTAN y destacó que Europa continúa siendo un interés fundamental para Estados Unidos. También valoró los avances de los países europeos para asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa y en el respaldo a Ucrania.
Mientras crece la atención sobre la evolución de la guerra y la relación entre Rusia y Occidente, un alto funcionario europeo sostuvo que los servicios de inteligencia del continente no cuentan actualmente con indicios de un ataque militar ruso contra países europeos integrantes de la OTAN. Las declaraciones buscan contener las versiones sobre una escalada inmediata, aunque persiste la preocupación por la seguridad del continente.







