La operación fue ordenada por Donald Trump y apuntó contra infraestructura militar iraní, mientras Washington advirtió que continuará con las acciones para reducir la capacidad ofensiva de Teherán.
Estados Unidos lanzó una nueva serie de ataques contra objetivos militares en Irán, en lo que representa la tercera jornada consecutiva de operaciones ordenadas por el presidente Donald Trump. El Comando Central estadounidense informó que la ofensiva busca debilitar la capacidad militar iraní y proteger la navegación comercial en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, los bombardeos estuvieron dirigidos contra sistemas de vigilancia costera, infraestructura para el uso de drones y posiciones vinculadas al lanzamiento de misiles, considerados activos estratégicos para las fuerzas iraníes.
Antes del inicio de la operación, Trump había anticipado que las acciones militares continuarían durante varias jornadas y aseguró que uno de los principales objetivos era un presunto complejo subterráneo relacionado con el programa nuclear iraní, conocido como Pickaxe Mountain.
El mandatario también anunció que brindará un mensaje a la nación el próximo jueves por la noche, en medio de la creciente tensión en Medio Oriente y tras comunicar al Congreso el reinicio de las operaciones militares contra Irán.
En la notificación enviada al Poder Legislativo, la Casa Blanca sostuvo que las Fuerzas Armadas permanecerán preparadas para responder a nuevas amenazas contra Estados Unidos y sus aliados, al tiempo que justificó la medida en el marco de las facultades previstas por la legislación sobre poderes de guerra.







