El Tribunal de Apelación de París ratificó la culpabilidad de la dirigente por malversación de fondos públicos, aunque modificó la condena, lo que le permitiría competir en las elecciones presidenciales de 2027.

El Tribunal de Apelación de París confirmó la condena contra Marine Le Pen por malversación de fondos públicos vinculada al pago de asistentes parlamentarios europeos ficticios, aunque resolvió reducir la pena impuesta en primera instancia.

La dirigente de Agrupación Nacional fue condenada a tres años de prisión, de los cuales dos quedaron en suspenso y el restante deberá cumplirlo fuera de la cárcel bajo vigilancia electrónica. Además, deberá pagar una multa de 100.000 euros.

La sentencia también establece una inhabilitación para ejercer cargos públicos durante 45 meses. Sin embargo, la reducción de la sanción permite que, en principio, Le Pen siga siendo elegible para presentarse como candidata en las elecciones presidenciales francesas de 2027.

La causa se originó con el fallo dictado en marzo de 2025 por el Tribunal de París, que la había condenado a cuatro años de prisión —dos de ellos bajo vigilancia electrónica—, una multa de 100.000 euros y una inhabilitación de cinco años con aplicación inmediata, lo que la dejaba fuera de la carrera electoral hasta 2030.

Tras esa decisión, la dirigente presentó una apelación. Le Pen fue candidata a la presidencia de Francia en tres oportunidades y alcanzó el balotaje en 2017 y 2022, cuando fue derrotada por Emmanuel Macron en ambas ocasiones.