Entre definiciones de Caputo, nuevos datos sociales y caídas en la recaudación, el panorama económico mostró avances y alertas de cara a lo que viene.

La última semana dejó un escenario económico con señales contrapuestas. Por un lado, el ministro de Economía, Luis Caputo, expresó preocupación por la velocidad de la recuperación y advirtió que la inflación podría mostrar un repunte en marzo. Al mismo tiempo, ratificó el rumbo económico y rechazó con dureza las propuestas de devaluación.

Durante una exposición pública, el funcionario defendió el programa oficial y cuestionó a economistas que impulsan una corrección cambiaria para mejorar la competitividad. En ese marco, insistió en que el gobierno no se desviará de sus objetivos, pese a posibles fluctuaciones en los indicadores de corto plazo.

En el plano social, el INDEC informó que la pobreza cerró en 28,2% en el segundo semestre de 2025, con una baja respecto al período anterior. También se registró una leve reducción en la indigencia, aunque millones de personas continúan en situación vulnerable.

Sin embargo, no todos los datos fueron positivos. La recaudación tributaria volvió a caer en términos reales por octavo mes consecutivo, afectada por la baja de impuestos y retenciones, lo que refleja el impacto de las políticas fiscales sobre los ingresos del Estado.

En paralelo, la industria sigue mostrando debilidad. Los últimos registros evidencian una caída interanual sostenida en la actividad, acumulando varios meses consecutivos en terreno negativo. Los próximos informes oficiales serán clave para evaluar si el sector logra revertir esta tendencia.

Por su parte, el Banco Central continúa fortaleciendo sus reservas, con compras significativas de divisas en el mercado. Este movimiento se da en un contexto de relativa estabilidad cambiaria, aunque con distintos tipos de dólar mostrando brechas entre sí.

De cara a las próximas semanas, el foco estará puesto en los nuevos indicadores económicos que se conocerán, los cuales permitirán medir con mayor precisión si la recuperación logra consolidarse o si persisten señales de enfriamiento en la actividad.