Con la gestión del gobernador mendocino, las denuncias por falta de seguridad se convirtieron en un reclamo constante por parte de vecinos y comerciantes, mientras exigen medidas concretas y efectivas.

La inseguridad crece en Mendoza con robos, arrebatos y hechos de violencia que se repiten en distintos puntos de la provincia. La situación genera preocupación y un fuerte impacto en la vida cotidiana de los vecinos.

Bajo la gestión de Alfredo Cornejo, las denuncias por falta de seguridad se consolidan como un reclamo constante. Comerciantes y ciudadanos advierten sobre el aumento de hechos delictivos y la necesidad de respuestas urgentes.

El contexto refleja una demanda creciente por medidas concretas y efectivas que permitan recuperar la tranquilidad en las calles y garantizar condiciones seguras para trabajar y vivir.

Además, esta problemática se da en un escenario más amplio de dificultades que atraviesa la provincia, donde distintos sectores también expresan preocupación por la situación económica y social.