Las compañías atribuyen la medida al aumento del gasoil, mientras que el gobierno la considera una maniobra de presión y advierte con sanciones.
Las empresas de colectivos que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) anunciaron una reducción de frecuencias desde este miércoles 1° de abril, en medio de un nuevo conflicto con el gobierno por el esquema de costos y subsidios del sistema.
La decisión, que afecta tanto a líneas nacionales como provinciales, impactará en millones de usuarios que dependen del transporte público para movilizarse entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Las cámaras empresarias argumentan que el incremento del gasoil volvió inviable sostener el nivel habitual de servicio.
El anuncio fue realizado de forma conjunta por las principales entidades del sector, que advirtieron sobre un “serio riesgo” en la operación del sistema. Según sostienen, la falta de actualización de ingresos frente al aumento de costos los obliga a recortar prestaciones.
Desde el gobierno nacional, en cambio, rechazaron la medida y la calificaron como una forma de presión por parte de las empresas. Además, anticiparon controles y posibles sanciones para aquellas compañías que no cumplan con los servicios establecidos.
La tensión se da en paralelo a una nueva actualización de tarifas en el ámbito bonaerense, lo que suma un elemento adicional al conflicto. Mientras las empresas reclaman una recomposición de ingresos, las autoridades buscan evitar un deterioro mayor en la prestación.
De no alcanzarse un acuerdo, los usuarios podrían enfrentar mayores tiempos de espera y un servicio más limitado, en un contexto donde el transporte público vuelve a quedar en el centro de la disputa entre el sector privado y el gobierno.






