La inversión crecerá más de USD 10.500 millones, aunque la fragmentación de audiencias y el avance digital modifican el impacto tradicional del torneo.
El Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en América del Norte, generará un incremento de 10.500 millones de dólares en la inversión publicitaria global, aunque con transformaciones significativas en la forma en que las marcas alcanzan a las audiencias.
Según estimaciones del sector, el consumo de los partidos en televisión tradicional continuará en descenso, en paralelo con el crecimiento de plataformas digitales y formatos alternativos.
En ese contexto, la FIFA avanzó en acuerdos con redes como TikTok y YouTube para difundir momentos clave del torneo, en una estrategia orientada a captar a las nuevas generaciones de espectadores.
La organización busca adaptarse a un escenario mediático cada vez más fragmentado, donde los anunciantes ya no concentran sus esfuerzos en una única pantalla, sino que distribuyen sus inversiones en múltiples canales antes, durante y después de los partidos.
Además, el calendario del torneo —que se jugará en México, Estados Unidos y Canadá— podría limitar las audiencias en vivo en Europa debido a la diferencia horaria, lo que reduce el valor de la publicidad tradicional durante las transmisiones.
Aun así, el evento tendrá un impacto económico relevante, con un aporte estimado de más de 40.000 millones de dólares al PIB global, aunque su efecto directo sobre el crecimiento publicitario será más moderado que en ediciones anteriores.






