La provincia registró un fuerte aumento del 40% en los hechos de inseguridad y se posicionó tercera a nivel nacional, según un informe privado. El gobernador enfrenta un escenario crítico, con el Gran Mendoza como principal foco de delitos y una problemática que se consolida en la vida cotidiana de los mendocinos.
Bajo la gestión de Alfredo Cornejo, Mendoza muestra un deterioro en materia de seguridad que la ubica entre las provincias con mayores niveles de delito. Según un informe privado, los hechos de inseguridad registraron un aumento del 40%, encendiendo señales de alerta en todo el territorio.
Los datos posicionan a la provincia en el tercer lugar a nivel nacional en materia de inseguridad, reflejando un escenario complejo que impacta de manera directa en la vida cotidiana de los mendocinos. La problemática, lejos de ser aislada, se consolida como una de las principales preocupaciones sociales.
El Gran Mendoza aparece como el principal foco de delitos, concentrando gran parte de los hechos registrados. Esta situación expone las dificultades para contener el avance de la inseguridad en las zonas más densamente pobladas.
En este contexto, el gobierno provincial enfrenta un escenario crítico, con desafíos crecientes para revertir la tendencia. El incremento de los delitos y su expansión territorial reflejan la necesidad de respuestas más efectivas frente a una problemática que continúa en ascenso.






