El Primer Ministro israelí sostuvo que el liderazgo de Irán atraviesa un momento confuso luego de la muerte de altos dirigentes en medio del conflicto.
El Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que la estructura de poder en Irán atraviesa un escenario de fuerte incertidumbre tras una serie de ataques selectivos que eliminaron a figuras clave del régimen.
Entre los fallecidos se encuentra el alto funcionario de seguridad Ali Larijan, junto a otros dirigentes de peso, lo que habría reducido significativamente el núcleo de conducción política y religiosa del país en medio de la guerra.
Según las versiones que circulan, Mojtaba Khamenei, señalado como nuevo líder supremo y heredero del fallecido Ali Khamenei, habría resultado herido durante los ataques iniciales del conflicto, lo que incrementa las dudas sobre la continuidad del mando.
Netanyahu aseguró que no hay información clara sobre el paradero ni la situación actual de Mojtaba Khamenei. “No lo hemos visto y no podemos confirmar qué está ocurriendo allí”, señaló al referirse a la falta de señales públicas del posible sucesor.
En ese contexto, el líder israelí consideró que el poder que concentraba el anterior ayatolá difícilmente pueda ser replicado. A su entender, la capacidad de control que ejercía no se trasladará automáticamente a ningún otro dirigente.
La combinación de bajas en la cúpula, versiones cruzadas y ausencia de definiciones públicas configura, según la mirada israelí, un escenario de transición incierto dentro del liderazgo iraní.






