La televisión estatal anunció la elección del religioso de 56 años, hijo de Alí Khamenei, en medio de celebraciones de sectores chiitas y advertencias internacionales sobre el rumbo político del país.
Irán anunció la designación de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo y ayatolá del país, una decisión informada por la televisión estatal tras la muerte de su padre, Ali Khamenei. Con 56 años, el religioso se convierte en la máxima autoridad política y espiritual del sistema iraní.
Antes de la confirmación oficial, miles de simpatizantes salieron a las calles en distintas ciudades para celebrar su nombramiento, portando retratos del nuevo líder. La designación lo convierte en el tercer ayatolá que ocupa el máximo cargo desde la Revolución Islámica de 1979, proceso que llevó al poder al ayatolá Ruhollah Khomeini.
Durante décadas, Mojtaba Khamenei mantuvo un perfil público bajo, aunque era considerado una figura influyente dentro del sistema político y religioso iraní. Pese a no ocupar cargos de gran visibilidad, su cercanía con los principales centros de poder lo ubicaba entre los dirigentes con mayor peso dentro del régimen.
Su elección fue respaldada por la Asamblea de Expertos, organismo encargado de designar al líder supremo. También contó con el apoyo de la Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, institución clave dentro de la estructura política y militar del país.
Analistas consideran que su estrecha relación con la Guardia Revolucionaria y su influencia acumulada durante los 36 años de liderazgo de su padre fueron factores determinantes en la decisión del establishment religioso.
La designación también generó reacciones internacionales. A través de la red Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que si la información se confirma, el nuevo ayatolá “no va a durar mucho” en el cargo, en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente.






