Durante la Asamblea Legislativa, el presidente cuestionó los privilegios corporativos, mencionó el precio del acero y los neumáticos, y volvió a apuntar contra sectores industriales protegidos.
El presidente Javier Milei volvió a confrontar con parte del empresariado al que calificó como “prebendario”, al sostener que ha sido “cómplice de la corrupción” junto a la dirigencia política. En su discurso ante la Asamblea Legislativa, dedicó varios pasajes a cuestionar el vínculo histórico entre poder económico y poder político.
“El problema no es solo que existan empresarios que busquen privilegios, sino que haya políticos dispuestos a venderlos”, planteó el mandatario, quien remarcó que la mayor responsabilidad recae sobre la dirigencia, aunque señaló que ambos sectores forman parte de un mismo esquema.
En ese contexto, el presidente reavivó su cruce con Paolo Rocca al cuestionar el precio del acero en el mercado local y denunciar presiones sobre el mercado de cambios. Sin mencionarlo de manera directa en cada tramo, dejó entrever que su crítica apuntaba al titular del Grupo Techint.
También hizo referencia a la situación de FATE y al conflicto en el sector del neumático, al señalar que los consumidores pagan valores “tres o cuatro veces más altos” que en el exterior. En esa línea, rechazó lo que definió como “extorsiones” vinculadas a despidos masivos en medio de negociaciones por protección arancelaria.
Además, cuestionó los altos precios de productos textiles y otros bienes industriales, y se preguntó si la sociedad está dispuesta a sostener un modelo en el que, según afirmó, solo ganan “los políticos corruptos y los empresarios amigos del poder” en detrimento de los ciudadanos.






