Un estudio de Ruido y Connectas detectó perfiles falsos y actividad coordinada en redes que difunden mensajes positivos sobre la gestión del gobernador mendocino. El relevamiento identificó patrones automatizados y cuentas creadas recientemente para reforzar su imagen pública que actualmente cuenta con una valoración negativa del 43,3 %.
El relevamiento identificó al menos 40 cuentas sospechosas en Mendoza que presentan características ampliamente señaladas como indicadoras de falsedad: perfiles creados recientemente, ausencia de biografía real, fotos genéricas o generadas por inteligencia artificial, y nombres de usuario con secuencias numéricas. Muchas de estas cuentas publican comentarios homogéneos y repetitivos como “excelente gestión”, “vamos gobernador” o mensajes que ensalzan políticas provinciales sin aportar contenido original, lo que apunta más a una estrategia artificial que a apoyo ciudadano genuino.
Además del comportamiento inusual de estas cuentas, el informe destacó que Mendoza figura entre las provincias con niveles “altos” de sospecha de creación de perfiles “oficialistas” —junto a Córdoba y Salta— y que este tipo de actividad no se limita a simples interacciones espontáneas sino que sigue patrones de publicación coordinados y constantes, con comportamiento automatizado que dificulta la interpretación como representación auténtica de la ciudadanía digital.
Este fenómeno ocurre en un momento en que la imagen pública de Cornejo muestra indicadores de evaluación negativa significativos. Según una encuesta de CB Consultora, la valoración negativa del gobernador en Mendoza alcanzó el 43,3 % en febrero de 2026, un aumento que refleja la percepción crítica de gran parte de la población local hacia su gestión. Este dato vuelve más visible la pregunta sobre si el respaldo digital que se percibe en algunas publicaciones responde realmente a apoyo popular o más bien a una construcción artificial con el uso de perfiles no genuinos.
El informe no pudo confirmar directamente que los trolls o cuentas falsas estén financiados por recursos públicos provinciales, pero sí puso el foco sobre la opacidad en el destino de la pauta publicitaria oficial y las contrataciones de agencias digitales, que muchas veces quedan fuera de alcance del escrutinio ciudadano. En muchos casos, los gobiernos provinciales responden a pedidos de información sobre publicidad y redes de forma parcial o incompleta, lo que alimenta sospechas sobre la existencia de estrategias de comunicación digital menos transparentes y más orientadas a “inflar” el apoyo en plataformas sociales.
El estudio de Ruido y CONNECTAS aporta un insumo crítico al debate sobre la manipulación digital y la construcción del consenso en redes sociales, situando a Mendoza como uno de los casos emblemáticos donde el análisis de datos sociales –junto con herramientas automatizadas– revela que el respaldo aparente en plataformas digitales no siempre coincide con la percepción ciudadana tradicional, y pone en cuestión la calidad del diálogo público en el entorno digital.






