Mientras el gobernador se encuentra en Europa, en el área metropolitana se registraron robos con armas y amenazas con cuchillo que volvieron a exponer cuestionamientos por la falta de recursos destinados a prevención, patrullaje y equipamiento, en medio de reclamos por mayor protección para los vecinos.
Los hechos incluyeron ataques a peatones y automovilistas sorprendidos en la vía pública, además de episodios contra trabajadores y comerciantes. En varios casos, las víctimas señalaron que los delincuentes actuaron con violencia y escaparon rápidamente, lo que generó preocupación entre vecinos por la reiteración de modalidades similares.
La sucesión de episodios alimentó cuestionamientos hacia la política de seguridad provincial, especialmente en lo referido a prevención y patrullaje. Referentes barriales y sectores comerciales vienen reclamando mayor presencia policial y refuerzo de recursos en zonas consideradas críticas, ante la percepción de que los operativos resultan insuficientes para disuadir el delito.
En paralelo, se reavivó el debate sobre la inversión en equipamiento y tecnología para las fuerzas de seguridad, en un contexto donde distintas voces advierten sobre la necesidad de modernizar herramientas y fortalecer la coordinación operativa. La discusión se intensifica cada vez que una seguidilla de hechos impacta en la vida cotidiana de los mendocinos.
Mientras tanto, la preocupación social continúa en ascenso. Los reclamos por mayor protección y respuestas concretas se multiplican en el Gran Mendoza, donde la inseguridad vuelve a instalarse como una de las principales demandas ciudadanas en medio de la agenda política provincial.






