El gobernador de Salta afirmó que legisladores peronistas son amenazados con la intervención del PJ en sus provincias si acompañan el proyecto en el Senado.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, denunció que sectores del kirchnerismo presionan y amenazan a senadores y diputados peronistas para que voten en contra de la reforma laboral que será debatida en el Congreso.
En declaraciones televisivas, el mandatario sostuvo que a algunos legisladores se les advirtió que podrían intervenirles el Partido Justicialista en sus distritos según el sentido de su voto, una práctica que, aseguró, ya se aplicó en provincias como Salta, Misiones y Jujuy.
Sáenz vinculó estas presiones a su conflicto con la conducción nacional del PJ, encabezada por Cristina Kirchner, que se profundizó tras las sanciones a dirigentes que acompañaron iniciativas impulsadas por el oficialismo nacional, como ocurrió con la senadora jujeña Carolina Moisés.
“El kirchnerismo no defiende a los trabajadores, defiende privilegios de la política y de algunos representantes sindicales”, afirmó el gobernador, y remarcó que las amenazas buscan condicionar a quienes solo cuentan con el PJ como herramienta electoral en sus provincias.
Además, cuestionó el actual régimen laboral al sostener que no genera empleo genuino y favorece la precarización, y señaló que las presiones internas dificultan cualquier intento de debate sincero sobre cambios estructurales.
Por último, Sáenz reclamó al gobierno definiciones sobre el capítulo fiscal del proyecto de reforma laboral, en especial el impacto de la eliminación del impuesto a las Ganancias para grandes sociedades, al advertir que la medida afecta la recaudación y la coparticipación que reciben las provincias.






