En pocos días se registraron robos a comercios, asaltos armados y ataques a viviendas en distintos departamentos de la provincia. Los episodios reforzaron las críticas por la falta de medidas concretas y resultados efectivos del gobierno provincial para frenar el delito.

La última semana estuvo atravesada por una seguidilla de hechos delictivos en distintos puntos del Gran Mendoza, lo que volvió a encender las alarmas en materia de seguridad. En pocos días se registraron asaltos armados, robos a repartidores y ataques a vehículos y comercios en departamentos como Godoy Cruz, Maipú, Guaymallén y Luján de Cuyo, generando preocupación entre vecinos y comerciantes.

Uno de los episodios más violentos ocurrió en Godoy Cruz, donde un hombre de 75 años fue sorprendido por delincuentes armados cuando se encontraba frente a un comercio. Bajo amenazas, los asaltantes le sustrajeron su camioneta y se dieron a la fuga. El hecho se sumó a una serie de robos cometidos con armas de fuego durante la misma jornada.

En Maipú, otro asalto se produjo cuando un hombre fue interceptado en la vía pública por delincuentes que lo amenazaron con armas blancas y le robaron dinero en efectivo y su teléfono celular. En este caso, no se registraron detenciones inmediatas, lo que reforzó la sensación de vulnerabilidad entre los vecinos de la zona.

Guaymallén también fue escenario de distintos episodios. Un repartidor de delivery fue abordado por un sujeto armado con una navaja, aunque la rápida intervención policial permitió detener al agresor y recuperar los elementos robados. Sin embargo, en otro hecho ocurrido en el mismo departamento, una mujer fue obligada a descender de su vehículo por dos delincuentes encapuchados que le robaron el auto y escaparon sin ser identificados.

Por último, en Luján de Cuyo se registró un violento asalto que derivó en la detención de los responsables, tras un operativo policial posterior al ataque. A pesar de estos procedimientos puntuales, la reiteración de hechos en distintos departamentos volvió a poner en foco las críticas hacia la política de seguridad provincial, en un contexto donde vecinos reclaman mayor prevención, presencia territorial sostenida y resultados concretos para frenar el delito.