Una fuerte liquidación de posiciones y la tensión en Washington por el presupuesto, la violencia en Mineápolis y las amenazas comerciales de Trump golpearon al mercado cripto.

El mercado de criptomonedas atravesó un fin de semana de alta volatilidad luego de que el Bitcoin perforara el umbral de los U$S88.000, un nivel clave para los inversores. La caída alejó a la principal criptomoneda de los máximos históricos alcanzados en 2025 y reavivó las alertas sobre un posible cambio de ciclo en los activos de riesgo.

De acuerdo con datos del mercado, la corrección estuvo acompañada por una liquidación masiva de posiciones apalancadas. En apenas media hora se cerraron contratos largos por unos U$S60 millones, en un contexto dominado por la incertidumbre política en Estados Unidos y el temor a un nuevo cierre de la administración federal.

El principal foco de tensión se encuentra en Washington, donde el acuerdo presupuestario vence el próximo 31 de enero. Las negociaciones se empantanaron tras los episodios de violencia registrados en Mineápolis, donde la muerte de un enfermero durante un operativo federal derivó en protestas y en el despliegue de fuerzas de ICE para realizar redadas migratorias.

Desde la oposición, el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, advirtió que no acompañarán el proyecto si incluye fondos para el Departamento de Seguridad Nacional. Sin esos votos, el oficialismo no logra los apoyos necesarios, lo que eleva la probabilidad de un nuevo “shutdown” similar al ocurrido meses atrás.

En el plano técnico, analistas del sector cripto alertaron sobre la posible formación de un “death cross”, una señal bajista que podría profundizar las pérdidas del Bitcoin hacia la zona de los u$s70.000. Este escenario refuerza la cautela entre los operadores, que reducen exposición ante la falta de catalizadores positivos.

A la fragilidad interna se sumó un frente externo impulsado por Donald Trump, quien amenazó con imponer aranceles del 100% a Canadá si avanza en un acuerdo comercial con China. Las declaraciones del presidente estadounidense agregaron presión a un mercado ya sensible, consolidando un clima de aversión al riesgo que golpeó de lleno a las criptomonedas.