La decisión alcanza a las ramas de Líbano, Egipto y Jordania y se basó en informes oficiales sobre actividades ilícitas.

El gobierno declaró como organizaciones terroristas a las filiales de la Hermandad Musulmana con presencia en Líbano, Egipto y Jordania, en el marco de los compromisos internacionales asumidos por Argentina en la lucha contra el terrorismo y su financiamiento.

La medida implica la incorporación de estas facciones al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), lo que habilita una serie de controles, sanciones y restricciones sobre sus eventuales actividades y vínculos en el país.

Según se informó oficialmente, la decisión se tomó tras un trabajo coordinado entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia del Estado, y se apoya en informes que dan cuenta de acciones ilícitas de carácter transnacional.

Entre los fundamentos se mencionan actos de terrorismo, llamados públicos al extremismo violento y vínculos con otras organizaciones consideradas terroristas, así como su potencial impacto sobre la seguridad nacional.

Desde el Ejecutivo señalaron que la inclusión en el RePET fortalece los mecanismos de prevención y detección temprana, además de impedir que integrantes o aliados de la organización actúen con libertad dentro del territorio nacional.

La decisión también busca reforzar la cooperación internacional con países que ya adoptaron medidas similares y ratifica la línea del presidente Javier Milei de identificar y combatir de manera explícita a organizaciones consideradas una amenaza para el orden democrático y los derechos individuales.