Los mercados energéticos no mostraron grandes sobresaltos pese a la reciente operación estadounidense en el país caribeño, con el crudo cotizando dentro de un rango esperado.

El precio internacional del petróleo se mantiene estable en torno a los US$ 60 por barril tras las operaciones militares lideradas por Estados Unidos en Venezuela, que culminaron con la captura del exdirigente Nicolás Maduro y generaron expectativas mixtas en los mercados energéticos. 

Según reportes recientes, el barril de crudo tipo Brent subió levemente y cotiza alrededor de US$ 61,32, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó hacia US$ 57,90, tras una sesión de variaciones moderadas que revirtió una baja inicial. 

Analistas sostienen que, a pesar del impacto geopolítico de la intervención, el mercado global del petróleo sigue influido principalmente por un equilibrio entre oferta y demanda, lo que ha limitado grandes movimientos de precios en el corto plazo. 

La estabilidad actual en los valores del crudo también responde a las condiciones estructurales del mercado, con un contexto de producción amplia y expectativas de una eventual sobreoferta que han moderado la reacción de los inversores ante noticias geopolíticas. 

Además, expertos recuerdan que la recuperación de la producción petrolera venezolana —que hoy representa menos del 1% de la oferta global debido a sanciones y falta de inversión— requerirá años y recursos significativos, lo que limita una inyección inmediata de crudo que pudiera alterar fuertemente los precios. 

Aunque los precios se mantienen en niveles contenidos, el seguimiento del mercado continúa atento a posibles cambios derivados de futuras decisiones políticas, condiciones de producción en otros grandes exportadores y ajustes en la oferta de la OPEP+.