El proyecto prevé crecimiento, superávit fiscal y fuerte peso del gasto social, con la incógnita del financiamiento docente.
El gobierno espera aprobar este viernes en el Senado el Presupuesto 2026, el primero de la gestión de Javier Milei, que proyecta un crecimiento económico del 5% del PBI y un superávit fiscal del 1,5%, en línea con el objetivo de equilibrio de las cuentas públicas.
El oficialismo tendría garantizada la aprobación en general gracias al respaldo de la UCR, el PRO, bloques provinciales y cuatro senadores peronistas, mientras que la mayor parte del bloque justicialista anticipó su rechazo.
El texto prevé una inflación anual del 10,4% para 2026 y un alza interanual del 14%, mantiene el esquema de bandas cambiarias y proyecta un tipo de cambio más alto que el estimado originalmente, con un dólar superior al cálculo previo hacia diciembre del próximo año.
En materia fiscal, el Presupuesto contempla recursos por 148,2 billones de pesos y un gasto total cercano a los 148 billones, con un superávit primario estimado en 2,7 billones. El 85% de las partidas estará destinado a gastos sociales, con 65,7 billones asignados a jubilaciones y 4,8 billones para las universidades nacionales.
Entre los lineamientos centrales, el proyecto impide al Tesoro Nacional financiarse con el Banco Central y apuesta a una recuperación de la demanda, con un crecimiento del consumo privado del 4,9%, del consumo público del 4,5% y un aumento de la inversión del 9,4%.
En el frente externo, se proyecta un incremento de las exportaciones del 10,6% y de las importaciones del 11,1%. La principal duda política gira en torno a si el oficialismo logrará sostener la derogación del 6% de financiamiento docente para educación, uno de los puntos más cuestionados por la oposición.






