El sector funciona con menos del 50% de su capacidad y acumula años de caída, según los datos expuestos por Asinmet en su aniversario. El gobernador mendocino recibió fuertes señales de alerta de pymes que advierten que, con producción en retroceso, la crisis ya pone en riesgo su supervivencia.
La metalurgia mendocina atraviesa su peor nivel de actividad en diez años, una situación que distintos actores del sector atribuyen al manejo ineficiente de los recursos por parte de Alfredo Cornejo. La caída sostenida en el nivel de producción encendió alarmas entre empresarios y trabajadores, que describen un escenario crítico para la industria provincial.
Según los datos presentados por Asinmet durante su aniversario, el sector opera con menos del 50% de su capacidad. Esta utilización tan baja refleja un deterioro que no es reciente, sino que se acumula desde hace años, profundizando la fragilidad estructural de las empresas metalúrgicas.
Durante el evento, las pymes advirtieron sobre el impacto directo que esta situación tiene en su funcionamiento diario. La retracción en la actividad no solo limita su margen operativo, sino que también condiciona la posibilidad de sostener inversiones y preservar los puestos de trabajo existentes.
Las señales de alerta hacia el gobernador mendocino fueron explícitas: con la producción en retroceso, muchas firmas consideran que su continuidad está en riesgo. La combinación de menor actividad, falta de dinamismo económico y ausencia de respuestas concretas alimenta el temor de que la crisis se vuelva irreversible para gran parte del entramado metalúrgico de la provincia.






