La joven se presentó personalmente en una comisaría de Mallorca para informar que se encontraba en buen estado de salud y que su ausencia no se trató de una desaparición forzosa, sino que había sido una decisión voluntaria.

Paola Lens, la joven argentina que durante varios días fue reportada como desaparecida en España, se mostró avergonzada por la gran repercusión que tuvo su caso. La noticia de su desaparición se difundió ampliamente, tanto en medios españoles como argentinos, generando preocupación entre familiares y la sociedad en general. Tras la intensa cobertura mediática, Paola se presentó en la Comisaría de Mallorca para aclarar que se encontraba en buen estado de salud y que su ausencia se debió a una decisión personal de cortar temporalmente la comunicación con su familia.

Según información difundida por Diario de Mallorca, la joven manifestó sentirse abochornada por la atención que recibió su situación tras acudir acompañada de una amiga a la Jefatura de la Policía Nacional de Palma. Además, explicó que decidió desinstalar todas sus redes sociales como parte de una desconexión voluntaria, buscando espacio personal y privacidad durante su ausencia. Reiteró que no hubo desaparición forzosa y que su bienestar no corría peligro, aclarando la confusión que había generado su desaparición.

Paola, de 26 años, había viajado a Mallorca por motivos laborales, y la falta de contacto con sus familiares provocó que incluso su madre viajara a España para colaborar en la búsqueda y comunicarse con las autoridades. Sin embargo, minutos antes de partir hacia el aeropuerto, recibió la noticia de que su hija había aparecido sana y salva. A pesar de ello, la joven no compartió su dirección ni ningún medio de contacto, ejerciendo su derecho a la libertad deambulatoria como adulta, dejando todavía algunas incógnitas sobre los motivos detrás de su decisión de aislarse temporalmente.