Un reciente estudio científico analizó el rendimiento de atletas de elite para determinar hasta dónde puede llegar el cuerpo humano cuando se exige al máximo. Los resultados revelan que existe un umbral biológico claro: el organismo no puede sostener indefinidamente un gasto energético superior a 2,5 veces su tasa metabólica basal.
El trabajo, publicado en una revista internacional de medicina deportiva, evaluó a corredores de ultramaratones, ciclistas y triatletas en competencias de larga duración. Los investigadores detectaron que, más allá de cierto punto, el cuerpo comienza a degradar sus propios tejidos para obtener energía, lo que marca un límite fisiológico difícil de superar incluso con entrenamiento intensivo.
Los científicos destacan que este hallazgo redefine la comprensión del rendimiento humano extremo y puede tener implicancias en áreas como la salud, la nutrición y la preparación deportiva. “El cuerpo tiene una capacidad asombrosa de adaptación, pero también un punto de equilibrio que no se puede forzar sin consecuencias”, concluye el informe.






