El candidato de Provincias Unidas criticó al oficialismo por gastar 14 mil millones de pesos en reimprimir boletas, en medio de la falta de fondos para áreas sensibles como salud y jubilaciones. En la provincia, Kicillof vuelve a ser señalado por la inseguridad y Milei recibe críticas por su show en plena crisis económica.
La jornada política de hoy volvió a estar marcada por tres hechos que reflejan el clima de malestar social y la distancia entre la dirigencia y los problemas cotidianos de la gente.
En la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof enfrenta nuevamente fuertes críticas por la falta de respuestas ante la inseguridad en el conurbano. Vecinos denuncian que los episodios delictivos se multiplican y que tanto las escuelas como los hospitales continúan funcionando con serias carencias de recursos. A esto se suman obras públicas paralizadas y promesas incumplidas que profundizan el descontento en varios distritos.
Por su parte, Florencio Randazzo, candidato a diputado nacional por Provincias Unidas, apuntó contra el Gobierno nacional por lo que consideró un uso irresponsable de los recursos del Estado. “El oficialismo gastó 14 mil millones de pesos en reimprimir boletas, mientras faltan fondos para el Garrahan, la discapacidad y los jubilados”, denunció. El exministro agregó que este tipo de decisiones alimenta la desconfianza social: “La falta de confianza en la política tiene que ver con estas actitudes. No se puede hablar de austeridad mientras se derrocha dinero en cuestiones que nada tienen que ver con las necesidades reales de la gente”.
En paralelo, Javier Milei volvió a ocupar el centro de la escena, no por medidas económicas, sino por un recital multitudinario que protagonizó en un estadio. El evento, enmarcado como un acto político con formato de show musical, generó polémica por su tono festivo en un contexto de inflación persistente, caída del consumo y aumento de la pobreza. Desde distintos sectores cuestionaron la desconexión del Presidente con la realidad social, señalando que “mientras millones de argentinos hacen malabares para llegar a fin de mes, el jefe de Estado prefiere los escenarios antes que la gestión”.
Las tres imágenes del día —la inseguridad bonaerense, el gasto millonario en boletas y el show presidencial— resumen una sensación extendida en la sociedad: la política parece mirarse a sí misma, mientras los problemas de fondo, como la inflación, la educación y el trabajo, siguen esperando soluciones concretas.






